FRANCO FARINELLI: «LA GEOGRAFÍA YA NO SE ESTUDIA SÓLO EN UN GLOBO»

«La Tierra es una esfera. Por eso todo, tarde o temprano, regresa». Mientras habla de geografía, Franco Farinelli es elíptico: salta con naturalidad desde los conceptos hasta las imágenes, frota la abstracción sobre el concepto. Elige las palabras como un peón, moviéndolas sobre un tablero donde se involucra cualquier disciplina, «porque en occidente», señala, «la forma arquetípica del saber no es la filosofía, sino la geografía».

Franco Farinelli. Mapamundi de Fra Mauro. 1450.
Mapamundi de Fra Mauro. 1450.

LR: Profesor, la geografía está de moda y hoy la geocrítica coloniza los estudios literarios ¿Qué está sucediendo?

FF: No es un fenómeno pasajero porque sus causas son profundas. Es el funcionamiento del mundo el que determina el renacimiento de la geografía. Mientras los estado-nación se bastaban a sí mismos y podían proteger la economía interna, la geografía se cristalizaba en su producto más celebre: el mapa. Aún hoy en las escuelas, con sus paredes llenas de mapas, se dice a los estudiantes que la geografía nos enseña dónde estamos. Pero esto no es geografía.

LR: ¿Creíamos conocer la geografía y en lugar hemos aprendido cartografía?

FF: Exactamente. La cartografía, por así decirlo, refleja un alma de la geografía. La más antigua, porque nace con Eratóstenes en el sigo III a.c. y es codificada unos quinientos años después por el último sabio de la antigüedad: el egipcio Ptolomeo. Pero la geografía posee también otra  alma más oculta que se remonta al estoico Estrabón, a la Roma que pasa de la República al Imperio. La geografía de Estrabón es precisamente la crítica de la cartografía, es la rebelión frente a la reducción del mundo a un mapa. Estas dos almas han estado siempre entrelazadas a lo largo de la historia. Después de la segunda guerra mundial la geografía parecía acabada. Hasta el punto que en 1963 Waldo Tobler quiso formular las leyes universales, la primera de las cuales dice: «cuanto más cercanas estén dos entidades, la interacción será más fuerte».

Franco Farinelli. Mapa del siglo XV basado en los criterios de Claudio Ptolomeo 
Mapa del siglo XV basado en los criterios de Claudio Ptolomeo 

LR:  ¿Y entonces…?

FF: En 1969, mientras todos estaban con la nariz en alto para contemplar el desembarco en la luna, dos computadores comienzan a dialogar. Nace la red, el dispositivo del que depende el mundo hoy en día. Y en la red, el  espacio y el tiempo casi no cuentan nada. La economía es global y actúa instantáneamente como un todo, estrechando intensísimas relaciones entre personas, naciones y territorios muy lejanos. El actual renacimiento del conocimiento geográfico, por tanto, es sólo la consecuencia de la crisis de la razón cartográfica. La venganza de Estrabón sobre Ptolomeo.

LR: ¿Por qué Italia se queda al margen de este proceso?

FF: La letanía sobre la negativa influencia del idealismo de Croce es patética. Las raíces se encuentran mucho más lejos. Entre los siglos XV y XVII la península italiana concentraba el mayor número  de mapas y modelos del mundo. Italia producía y ejercía la máxima intelectualidad en el mundo. En los archivos y bibliotecas de Roma, Venecia, Génova y Florencia se custodiaba un patrimonio sin parangón, en equivalencia a la extraordinaria riqueza de capital custodiada por los mercaderes italianos. Pero en 1681, año de inicio simbólico de nuestra decadencia, es forzado a emigrar Vincenzo Coronelli, el últimos representante de la gran tradición cosmográfica italiana: su Venecia ya no podía competir con la corte del Rey Sol en Versalles, teatro perfecto para la construcción de sus grandes globos. Desde ese momento el saber cartográfico y su enemigo-amigo, el saber geográfico, no regresarán más a este lado de los Alpes.

Franco Farinelli. Vincenzo Maria Coronelli. Venecia. 1693.Vincenzo Maria Coronelli. Venecia. 1693.

LR: Nunca diga nunca. En el fondo lo decía usted mismo: la Tierra es una esfera…

FF: Tenga en cuenta que la idea de progreso tiene un fundamento cartográfico. Si la Tierra es una gigantesca e infinita tabla, las cosas por las que pasamos quedarán dentro nuestro para siempre. Si en lugar – como hoy en día la globalización obliga a reconocer – nos movemos sobre la superficie de un globo, es decir, al rededor de una esfera, entonces todas las cosas que creíamos superadas, tarde o temprano, volverán a estar fatalmente ante nuestros ojos.

LR: ¿También la geografía?

FF: También.

*Titulo original: Franco Farinelli «La geografia non si studia più solo su un mappamondo. Globalizzazione e morte della cartografia, nelle parole del presidente dell’Associazione dei geografi italiani». Entrevista publicada en «La Repubblica«, el 2 de septiembre de 2013. Traducción desde el italiano: Daimon Verde.